"El Corazón es un santuario en cuyo centro se encuentra el Ojo"

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domingo, 29 de junio de 2014

BENDICIONES DE LA TERAPIA FLORAL PARA LOS HERMANOS ANIMALES

Describir las bendiciones que ofrece la Terapia Floral solo con palabras es complicado, tanto como transmitir la emoción que se siente al comprobar el alivio del sufrimiento de criaturas indefensas gracias al empleo de los remedios florales. Es una terapia sencilla de manejar, carente de efectos indeseables o nocivos, que ayuda a cualquier criatura viviente (incluso Vegetales), sin distinción de especie, edad, condición… Yo suelo decir que es Amor en gotas. Y es cierto, porque la energía que contienen proviene de la Fuente universal de la Vida.

En España éramos pocos los que aplicábamos esta terapia a los Animales hace apenas cinco años. Quizá por eso me volqué con más empeño en esta tarea y además en la divulgación, puesto que en castellano apenas había bibliografía al respecto. Mi principal referente es la Practicioner International Marcela Alejandra Montes Vázquez, argentina. Con la ayuda de los Animales que me rodean, que de veras les digo me sientan a escribir y me animan a hablar en público sobre estos temas, llevo este tiempo mostrando que es necesario y conveniente introducir las Flores de Bach en los cuidados básicos a nuestros, como yo les considero, Hermanos Animales.

Así comienza mi libro Flores de Bach en Animales, Camino de Sanación y Conciencia en el Amor a nuestros Amigos del Alma: “El Vínculo con los Animales nos hace más humanos. Actualmente las terapias asistidas con Animales demuestra a los escépticos a través del lenguaje de la ciencia, lo que la intuición más sabia lleva tiempo diciéndonos a voces: los Animales son Maestros y Sanadores. Saben perfectamente cuando necesitamos un bálsamo para el estrés, para la soledad o para cualquier tipo de sufrimiento. Eso desde el punto de vista físico, emocional y mental, pero ¿y desde el punto de vista espiritual? Por encima de todo lo que la ciencia y la lógica nos demuestran, los Animales están unidos a nosotros por su esencia; llevamos miles de años conviviendo juntos en GAIA, el lugar donde la vida nos enseña que Todos formamos parte de un Todo, que somos Uno con la Madre Naturaleza y que el camino del ser humano consiste en aprender a amar (homo amans) y a comunicarnos. Nuestros compañeros de viaje son guías en el proceso de emergencia espiritual, nos ayudan a Ser. Y para mí, poder emplear las Flores de Bach en los Animales, es una manera de agradecerles todos los presentes que ellos me han dado.”

Son cientos de casos, Animales que han mejorado y lo que más me sigue impactando, es que ellos reconocen y agradecen la terapia. En especial aquellos expuestos a la necedad humana: los rescatados en albergues, que acarrean graves traumas; los que viven en las calles, como los Gatos libres en colonias del entorno hostil urbano; los que están desahuciados por los veterinarios pero sus familiares quieren probar algo más antes de tomar la dura decisión de administrar la inyección letal; los que quedaron huérfanos y salieron adelante pero notan la carencia de una madre…

Las bendiciones de esta terapia no son solo para los Animales. Son para nosotros, seres en proceso de convertirnos en verdaderamente humanos, mediante el Viaje de Retorno al Corazón. Cuántas familias han accedido a tomar la terapia al ver cómo mejora su Perro o su Gato, cuántos comprenden que su Amigo Animal tan solo estaba pasándolo mal por la ansiedad acumulada en el hogar, cuántos despiertan… cada vez más. Cada vez entendemos con más claridad que los Animales tienen conciencia y emociones y al igual que nuestros Bebés, ellos son los primeros en afectarse cuando el ambiente familiar se desequilibra por las frustraciones, miedos, rabias, desesperanzas, incertidumbres, pretensiones, preocupaciones, penas… de los humanos adultos. La Terapia Floral favorece un proceso de comunicación que se basa en el Vínculo sagrado entre todas las formas de vida y nos conduce a escucharnos a nosotros mismos, a vivir desde el Corazón, a actuar con la pureza de la que somos capaces.

Cuando me consultan sobre un Animalito que presenta un “problema de comportamiento”, que yo denomino “desencuentros en la convivencia por falta de entendimiento”, se abre un mundo de posibilidades para que toda la familia recobre la armonía perdida. Quizá ese Perro que destroza el mobiliario cuando queda solo en casa, o ese Gato que empieza a hacer sus necesidades fuera del cajón de arena, está siendo la alerta de que algo en las personas de la casa no va bien, pero el ser humano tiende a negar o a enmascarar aquello que ya de por si le produce miedo afrontar.

Les recuerdo que es una terapia que, como el Dr. Bach recomendaba, se puede aprender a administrar en el hogar, puesto que es compatible con los cuidados veterinarios, las recomendaciones de etólogos, etc. y tanto en prevención, como en tratamiento, como en rehabilitación. Por fin los veterinarios están más abiertos a su empleo y aquellos que conozco y las usan están encantados con la terapia. Una de las principales indicaciones en la clínica es el empleo del Rescue Remedy en los protocolos de cirugía, puesto que disminuye el estrés, contiene Clematis que ayuda en el despertar, previene complicaciones por la anestesia y contribuye a paliar el dolor postoperatorio, entre otras muchas bendiciones que se notan en el estado general de los Animales que reciben las Flores (Rescue Remedy también contiene Star of Bethlehem, sanadora de traumas físicos y psíquicos, y de las heridas prfundas del alma).

Los efectos de la terapia son evidentes, en la salud del Animal y en su estado vital, mejora hasta el lustre del pelo o del plumaje, recobran la energía menoscabada incluso por la ancianidad, siendo de inestimable ayuda en los cuidados paliativos.

Administrar las Flores de Bach a los Animales es muy sencillo, si bien una máxima es no darlas a la fuerza, ellos las beben sin problemas de su bebedero o incluso hay posibilidad de administrarlas localmente mediante vaporizaciones, compresas, etc. en el caso de que no puedan beber. Si comenzamos con el manejo de la terapia en los Animales, recomiendo familiarizarse con el uso del Rescue Remedy, que cuenta con variadas indicaciones, y las virtudes de algunas esencias básicas en el botiquín como son: Aspen, Crab Apple, Gentian, Holly, Impatiens, Mimulus, Olive, Star of Bethlehem, Sweet Chestnut, Walnut.

Preparar las diluciones también es muy sencillo, en Animales y sobre todo en los más pequeños como Aves o Roedores, siempre han de diluirse previamente en goteros de 30 ml. No es necesario añadir conservantes, puesto que el sabor de la glicerina resulta desagradable a los Animales y el brandy no es aconsejable. A cambio, los diluidos se pueden conservar en el refrigerador.

Lo más importante es relacionar el estado del Animal con las virtudes de las Flores que precisa y eso se logra de manera intuitiva. Es necesario conocer las Flores, al Animal se le puede testar a distancia comunicándonos con él, pero sobre todo, quien elija los remedios a administrar ha de estar centrado. Y para ello, la misma Terapia Floral es una vía inestimable. Sigo sin comprender a aquellos que no se aplican lo que predican. Yo tomo la terapia y es una de las mejores ayudas a la hora de sintonizar con el Animal y de poder ayudarle carente de juicios.

Mi empeño en transmitir los principios de la terapia tal como la concibió el Dr. Bach, fundamentada en leyes espirituales, procedente de la Sabiduría Perenne, legado de nuestros pueblos ancestrales, va a la par del énfasis en la divulgación del trato ético hacia los Animales y hacia todas las formas de vida: desde nuestros entornos naturales hacia nuestras sociedades. Somos hijos de la Madre Tierra y tenemos el enorme potencial de sanarnos y de ayudar a sanar a otros.

Dentro del amplio abanico emocional al que nos enfrentamos con cualquier criatura, la Terapia Floral nos ayuda a ir a las causas del padecimiento, que puede estar por ejemplo en la pena no resuelta por un duelo ante la ruptura de un vínculo (momentos terribles los de la separación y que ellos sienten profundamente). Los Caballos dependen mucho del estado emocional de sus jinetes, los Perros y los Gatos de su principal humano de referencia en la casa, pero no seamos especistas, he tratado con éxito a Tortugas, Hámsteres, Canarios, Loros… e incluso a Animales silvestres que se estaban rehabilitando y carecen de esos lazos emocionales hacia nosotros. Sin embargo todos compartimos el amor por la vida, la necesidad de crecer y sabemos qué es el dolor del alma.

Otro factor importante en el reconocimiento de que los Animales son criaturas con un rico mundo interior y una vasta capacidad de interaccionar con el medio, es el estudio de la Flor Tipo, como pasa en los seres humanos. Es decir, que ellos también tienen personalidad y es algo que resulta evidente, pero que a veces no se tiene en cuenta con otros tratamientos estandarizados. La Terapia Floral permite individualizar según el temperamento natural del Animal y según el momento que atraviesa en la vida. Y además se potencia con otras terapias energéticas.



Espero haber abordado las principales consideraciones a la hora de tratar este apasionante tema. También disponen de un variado material accesible desde mi web http://sanadoresymaestros.blogspot.com y desde el canal de vídeo de YouTube ANIMALESDELALMA. Muchas gracias.

© Mª Pilar Zamarra San Joaquín

sábado, 21 de junio de 2014

LA VERDADERA VIDA ES ALEGRIA, LA DICHA DE VIVIR

Otra lección magistral de los Amigos del Bosque, para compartir.

Por fin ha llegado el momento de escribir en voz alta, un proceso que comenzó hace tiempo, aunque hasta hace poco salía de mí mezclado con otras apreciaciones, que si bien son contundentes y pueden sonar mentales, salen a la luz para su entendimiento y para liberar a los corazones. Posiblemente salen así porque al tiempo llegan a mi correo noticias sobre Animales sufriendo debido a la necedad humana. Y por las otras muchas sobre humanos que dañan a humanos, a todos los niveles inimaginables. Empezando por el daño a sí mismos.

Visto así el panorama y ante el intento de mantenerse centrada, esta que escribe se va a recordar la Verdad entre los más sabios. En el Jardín del Delfín… Y esto me cuentan:

Con tanto ruido alrededor, más motivo para entrar en tu silencio.
Aquí estás en quietud porque quienes te rodeamos estamos en quietud.

Frente a esos pensamientos que vivís como realidades, comprende. La incertidumbre solo da descentramiento. Que el miedo nunca te derrumbe, que sepas identificarlo. Al quitar las máscaras, aparecen resistencias de todo tipo. Persiste, la Luz lo vale.

Nos resulta curioso cómo los humanos hacéis planes… que a veces se convierten en barreras. Cada imprevisto tiene detrás una puerta abierta a la cámara del tesoro. Cesar en el empeño, permitid que el espíritu os guíe. El que Todo lo impregna cuida de Todos.

Estoy alegre, claro, es el estado natural de la vida. ¿Como si no podría estarse aquí? Mira a tu alrededor y mira si concuerda con lo que hay en ti.

La vida es expansión, y hasta la introspección es expansión para conocerse a uno mismo, un proceso a “experienciar” con alegría.

Te parece que no puede ser más bello el día: puede serlo si le aportas tu Belleza.

La ciencia aprecia lo que somos si se permite que esté enfocada hacia la Luz, si se dejase de utilizar para nublarla. El arte es más sutil. Y unir ambos, ciencia y humanidades, o como la humanidad lo quiera compartimentar, solo unir da las respuestas. El resto no es avanzar sino estancarse. 

Es momento de que cada humano decida si se consagra a la Verdad. 
Decidid ir a favor de la alegría de la vida, de su naturaleza inherente. Lo demás no es vida, ni siquiera la simula.

Cada ciclo trae la oportunidad de comprender. Atiende.
Hay infinidad de bendiciones, de formas, de maneras de acercarse al amor que eres…

Es demasiada energía que procesar...
Soy tan afortunada...

Tengamos un lugar donde el Retorno se convierta en La Realidad.
Así sea.
Gracias Hermanos del Bosque.

© Mª Pilar Zamarra San Joaquín

domingo, 1 de junio de 2014

ORACIÓN DE LOS ANIMALES PARA TRANSFORMAR LA HUMANIDAD (ORACIÓN DE LA PAZ, SAN FRANCISCO SE ASÍS)

Las virtudes que representan los distintos animales, están presentes en nuestro inconsciente colectivo y latentes en nuestros corazones. Se encuentran, como he señalado en otras ocasiones, en todo tipo de manifestaciones de la cultura humana: en leyendas, en el arte, etc. También desde el ámbito de la mente humana, se estudian en psicología, filosofía y se reflejan en la moral que también nos llega a través de las interpretaciones de las diversas religiones. Hoy me referiré a la sophia perennis, la Sabiduría Perenne, que por encima de todo esto, contempla aspectos universales y profundos que posteriormente estas otras disciplinas fueron desgranando. Los símbolos y arquetipos, según el filósofo e historiador de las religiones Mircea Eliade, “tienen el poder de expresar la conciencia que el hombre tiene de lo que se encuentra bajo o detrás de la superficie, de su trascendencia; también de alimentarlo, comunicar con ello y despertarlo, tienen una cualidad activadora así como representativa y capacidad para organizar las emociones y la mente de manera que el hombre pueda verter dentro de ellas lo más profundo de su humanidad y obtener una elevación de su personalidad”.

Es decir, que un Animal del Alma cuando me recuerda aquello que simboliza, con su mensaje me ayuda a que ese modelo llegue a mi interior, para darme cuenta de que no estoy solo y de que puedo seguir adelante gracias a esa energía que está dentro de mí deseando activarse, en nuestra bondad innata. Con ello se dirige el poder de la intención. El ejemplo que voy a tomar es el de la oración de la paz del protector de los animales y patrón de los veterinarios y de los forestales y quienes velan por el cuidado de la Naturaleza: San Francisco de Asís, que independientemente del cristianismo, más que un santo, fue un sabio, del mismo modo que San Agustín fue un filósofo y en otras religiones ha habido mentes lúcidas y corazones bondadosos con reconocimiento universal, desde personajes históricos hasta otros muchos anónimos. Es mucho más que una plegaria, es un modelo que trasciende las creencias y pertenece a la Sabiduría Perenne, porque el alma, el espíritu, es libre de doctrinas. Cada virtud que menciona se relaciona con la representada por un Animal del Alma, por su Medicina. Los pueblos nativos de Norteamérica definen la Medicina de los Animales como aquello que mejora nuestra conexión con el espíritu de Dios, con el Gran Misterio de la vida y con toda la vida. Uniendo ambos preceptos, se trata de abrir el corazón para que aquello que vivimos como negativo se rinda ante lo positivo y desaparezca de nuestras vidas. Tal como suena, la mayoría entiende que es un conjunto de frases que invitan a ayudar a los demás. No es solo eso. Es una invitación a abandonar las actitudes sembradas por el miedo, es una fuerte llamada de atención que nos dice “mira dentro de tu corazón y donde haya odio, tú mismo eres capaz de llevar amor, etc.” Porque si cada uno está centrado, el mundo que le rodea cambia a mejor, no hay marcha atrás ni cabida para nada más. Ghandi decía “si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo”. Más que cambiar, se refiere a la transformación de la humanidad que sucede cuando cada uno somos lo mejor de nosotros mismos y a la vez nos unimos en esa evolución. Es la culminación de la transformación del alma humana, que comienza en el potencial del huevo (semilla), hacia el gusano que se arrastra aferrado a la materia y se convierte en mariposa que vuela libre en el cielo, tras haber pasado el tiempo necesario en la crisálida de su interior sin hacer otra cosa que explorar y abrir su corazón. Veamos:


Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Donde haya odio, que yo lleve el amor. La Medicina de Venado es la compasión, el Animal del Alma que con su gentileza y bondad sana las heridas más profundas, expresando aceptación, gratitud y ofrecimiento. Nos habla de un amor desinteresado, donde la satisfacción proviene del hecho de dejar fluir la naturaleza del corazón. 

Donde haya ofensa, que yo lleve el perdón. La Medicina de Asno es el perdón, que empieza en uno mismo, puesto que la culpa es el veneno mental más tóxico e inútil e impide perdonar a los demás y facilitar un clima de reconciliación. El Hermano Asno aguanta una dura vida de trabajo y sin embargo refleja en su mirada la bondad que emana del perdón. 

Donde haya discordia, que yo lleve la unión. La Medicina de la Abeja es la común-unidad, para comprender que cada pensamiento y cada acción que sale de mí repercute en aquello que me rodea, tomando conciencia y mostrando una actitud de reverencia hacia las demás formas de vida, porque todos somos piezas necesarias pertenecientes al mismo círculo. 

Donde haya duda, que yo lleve la fe. La Medicina de Águila es la valentía, es volar por encima de lo mundano hacia el Gran Espíritu, permaneciendo firme en el propósito y en el momento presente, puesto que el pasado quedó atrás y el futuro no ha llegado. Esta ave majestuosa invita a despertar, con los ojos bien abiertos, para dejar de vivir como una mera ilusión y empezar a prestar atención a cada instante, a cada respiración. 

Donde haya error, que yo lleve la verdad. La Medicina de Lobo es la enseñanza hacia lo sagrado, un Maestro que muestra el sendero que el discípulo ha de recorrer por sí mismo, convirtiéndose a su vez en su propio maestro. Animal del Alma relacionado con la luna y la inteligencia intuitiva que guía la evolución espiritual. 

Donde haya desesperación, que yo lleve la esperanza. La Medicina de Gaviota, como la de Paloma blanca, es la esperanza, una plena confianza en que todo se resolverá de la manera más conveniente cuando en nuestro camino facilitamos las cosas todo lo posible y no hay más que dependa de nosotros, salvo esperar con paciencia y con una disposición mental adecuada de silencio y quietud. 

Donde haya tristeza, que yo lleve la alegría. La Medicina de Colibrí es la alegría de vivir, da color a la vida, hace florecer al niño que llevamos dentro, nos devuelve la inocencia, la magia, nos permite ser espontáneos y creativos, disfrutando con sonrisa sincera, nos recuerda nuestra verdad. 

Donde están las tinieblas, que yo lleve la luz. La Medicina de Luciérnaga es la luz en la oscuridad. Cuando parece que “ya no puedo más”, cuando se atraviesa una depresión, la oscura noche del alma, y un día te das cuenta de que tu propia actitud derrotista es la que te está destruyendo y no te lo mereces, abandonas las excusas y entonces la vida recobra su sentido. 

Maestro, haz que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar. La Medicina de Oveja es la ternura, este suave y pacífico animal evoca los cuidados maternales, la capacidad que todos tenemos de aliviar el sufrimiento. 

Ser comprendido, sino comprender. La Medicina de Escarabajo es la diversidad, comprender que todos somos manifestaciones de la vida y que estamos interconectados, que la tolerancia es un hecho natural una vez que desatendemos los miedos, envidias y críticas del ego que nos impiden ver el talento otorgado a los demás e incluso el nuestro y desarrollarlo. 

Ser amado, sino amar. La Medicina de Cisne es la pureza de amor, algo que apenas imaginamos, donde se integra toda nuestra existencia, como le ocurre al Hermano Cisne, que anida en tierra (dimensión física), vuela en el aire (dimensión mental), nada en el agua (dimensión emocional) y contiene la energía del fuego en su sangre caliente (dimensión energética), en una unión entre abajo (la tierra) y arriba (los cielos, el cosmos), en la elevación del espíritu que culmina en el centro sagrado: el centro del corazón. 

Porque es dando que se recibe. La Medicina de Bisonte es la abundancia, la vida es un proceso de riqueza porque contiene todo lo necesario, otra cosa distinta es que no seamos capaces de administrarla adecuadamente. Cuando el hombre blanco casi lleva al borde de la extinción al bisonte de las llanuras por motivos oscuros basados en la voracidad, no contaba con que la destrucción pasa factura, minando las posibilidades de desarrollo de varias generaciones. Por fortuna, la vida es capaz de regenerarse gracias a la colaboración de todos los actos cotidianos que nacen de la sensibilización. 

Olvidando que se encuentra. La Medicina de Rana es ser uno mismo, dejar a un lado el personaje y cumplir con la metamorfosis para que surja el ser verdadero que late en nuestro interior, dejando silenciado al ego y siendo fieles al alma que nos habita. Por encima de los roles sociales, familiares, laborales, etc. con los que nos identificamos, somos seres humanos con el compromiso de desarrollar nuestro potencial como individuos y como especie en el seno de la Madre Tierra. 

Perdonando que se es perdonado. La Medicina de Conejo es la humildad, precisamente una de las mayores lecciones de Françesco de Assisi para la humanidad y una de las virtudes más necesarias para acompañar nuestros actos cotidianos. Es reconocer “hágase tu voluntad a través de mí”, ponerte en manos del Gran Espíritu Creador, efectivamente como un instrumento de su paz. 

Muriendo que se resucita a la vida eterna. La Medicina de Salmón es el renacimiento, el animal sabio que retorna contracorriente a su lugar de origen para desovar, muriendo entonces pero dejando allí a la nueva generación de alevines, completando el ciclo vital. Es una muerte que se refiere a dejar morir al ego, a dejar de identificarse con lo mundano y entrar en la vía del renacimiento espiritual, aprovechando esta vida para cumplir con esa misión de autoconocimiento. Si cada día dejas morir una parte de tu oscuridad, inundándola por luz, te conviertes en un ser menos materialista y comienzas a valorar aquello que de verdad importa, con plena apertura de conciencia. Así sea.


Autora: Mª Pilar Zamarra San Joaquín 
Artículo publicado en la revista Pelo Pico Pata, número 89, marzo 2013, Ediciones Grupo V