"El Corazón es un santuario en cuyo centro se encuentra el Ojo"

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domingo, 15 de mayo de 2011

DE LA SEMILLA AL ÁRBOL EN EL CAMINO DEL CORAZÓN

En los Hermanos Vegetales se produce la integración cósmica de las fuerzas vitales, la conexión de todos los elementos: las semillas germinan en la Tierra que las nutre desde las raíces, el Agua hace posible ese proceso por la savia, mediante la luz del Sol, el elemento Fuego, realizan la fotosíntesis, y así los tallos y las ramas que se elevan al Cielo respiran en el Aire. También observamos el ritmo de las estaciones a través del Mundo Vegetal y las fiestas paganas han estado siempre relacionadas con ellos para honrar y compartir esos momentos con la Madre Naturaleza. En invierno, las Plantas entran en parada vegetativa, las de hoja caduca están desnudas y como la introspección que esta estación nos recomienda con sus pocas horas de luz, nos invitan a la elaboración interna, a conocernos desde la raíz. Con el resurgir exuberante y colorido de la primavera, la expansión sensorial y la alegría de la abundancia y la fertilidad, a nosotros esta estación nos impulsa también a ser más extrovertidos y a hacer una labor de limpieza y cambio. El verano, donde la mayoría de los frutos están listos para su recolección, nosotros seguimos dándonos hacia fuera bajo el calor del sol y descansando hasta que la cosecha personal esté a punto. Cuando llega el otoño, bajo colores cálidos que nos recogen de nuevo al hogar, todas las criaturas hacen su preparación para completar el ciclo, que se reiniciará eternamente.
Las culturas de todos los continentes recrean en el Árbol Cósmico las Siete Direcciones: Norte, Sur, Este, Oeste, Arriba (las ramas y hojas hacia el Cielo), Abajo (las raíces hacia la Tierra) y Centro o Dentro (el tronco). Es también espacio de comunicación entre el Mundo Medio, el Mundo Superior y el Mundo Inferior. Arriba está el Padre Cielo, que nos enseña a crecer, a expandirnos, a encontrar el sentido y la luz de la verdad. Con su amor nos dirige hacia él, respetando y siguiendo nuestra propia senda. Abajo es el reino de la Madre Tierra, hogar de nuestros ancestros y de nuestro poder instintivo. Con su amor nos muestra los caminos hacia nuestras fuentes más profundas y nos ayuda a acceder a todos los talentos que poseemos. El Centro es el lugar interno de la quietud (Tiyoweh). También se asocia al quinto y más sutil elemento, el éter, que informa e interrelaciona a los otros cuatro. Es la totalidad, el lugar de la espiritualidad, la Unidad.

De La Rueda de la Medicina, II Parte. De la Semilla al Árbol en el Camino del Corazón. Revista Universo Holístico, nº 38, mayo de 2011. Autora: Mª Pilar Zamarra San Joaquín.

sábado, 7 de mayo de 2011

YO ELIJO SER Y ESTAR

Yo elijo escribir en esta web de una forma que contribuya a expandir conciencia, cuidando las palabras porque conozco su poder, al margen de lo amargo. Ofrecer con creatividad lo que el Ojo de mi corazón me enseña, buscando una fraternidad que sobrepasa las fronteras porque para eso está Internet. He elaborado una lista de cosas que he aprendido gracias a los Animales, a nivel profundo. Conforme a la sabiduría que ellos me revelan, yo elijo qué bifurcación del camino tomo en cada momento.


Esta semana yo he elegido criar a biberón a tres bellezas de cachorro de Gato que alguien, que bastante tiene consigo mismo, decidió arrojar en una bolsa intoxicada dentro de un contenedor de basura. Yo elegí dar las gracias al valiente vecino que los oyó llorar y se metió dentro a rescatarlos, elegí llevármelos a casa, donde ya tengo unos cuantos Animales que me han adoptado a mí como su humana, cuidarlos y no mirar atrás. He elegido que vivirán con una familia humana que los amará como a uno más de su sangre. He elegido no volver a recordarme que vivo en el real Sitio y Villa de Aranjuez, declarado por la Unesco Paisaje Cultural de la Humanidad, pero donde el paisaje se está degradando, la cultura no se valora y la humanidad apenas existe. Pero yo elegí vivir aquí, el lugar donde me he criado y que me permite ver desde mi casa el horizonte…

Porque, que nadie se engañe, todo son elecciones. Me explicaron que las almas cuando se reencarnan eligen las condiciones en las que vienen, la familia, todo, como los libros de texto que necesitas para aprender tus lecciones. Uno puede decir, por ejemplo, que no eligió perder a un ser querido prematuramente en un accidente y que nadie elige morir. En primer lugar, como dijo Osho: vivir es llegar y morir es volver. La muerte No es el final. Despertarse cada día como si acabáramos de nacer sería una hermosa manera de celebrar la vida. En segundo lugar, esa persona elige vivir buscando como enriquecer su alma con cada experiencia, por terrible que le parezca, o elige fosilizarse en el papel de víctima. Si tengo tres vestidos elijo cuál me pongo, si solo tengo uno, elijo llevarlo limpio, sentirme bien con él, etc.

Somos libres para ser felices. Me ha costado unos días ver cómo compartir la dura experiencia de esa noche, condenando el maltrato a los Animales, pero sin caer en la oscuridad, porque siempre prevalece la luz, por tenue que nos parezca. También elegimos que hay circunstancias de las que convienen limpiarse, que generan sentimientos negativos muy fuertes con los que nadie debería vivir. Porque yo elijo ser consciente, darme cuenta de ellos, plantarles cara. Tengo alma guerrera. La Medicina de Tejón es el guerrero. Proporciona el poder de la presencia, de saber estar.

Yo elijo Ser y Estar. ¿Y tú?
© Mª Pilar Zamarra San Joaquín